Peluqueria Canina. Información sobre perros.

  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

Adiestramiento canino

E-mail Print PDF

Perros: pastor aleman

Adiestramiento canino

NO ROBAR
Si pone su nariz sobre la mesa de la cocina regáñele con un "NO". Si ha cometido ya un robo, crear de nuevo la situación, para poder castigarle en el acto cuando vuelve a ocurrir. Coger un trozo de carne, atarlo con una cuerda y fijar en la otra extremidad unas cuantas latas vacías que se colocan al borde de la mesa. Las latas caerán con ruido, llegue enseguida, póngase de rodillas delante de él, s cúdale por la piel del cuello golpear la carne diciendo i "NO" muy severo. Volver a h; cer el ejercicio tantas vea como sea necesario.

NO MORDISQUEAR
Es una mala costumbre que st desarrolla mayormente en k temporada del cambio de dientes (4 a 5 meses). Tiene que aprender a distinguir sus juguetes de los objetos de la casa. Para esto, evitar exponerle a tentaciones dejando a su alcance calcetines, zapatos, zapatillas y sobre todo no utilizar estos objetos para jugar con él (no le dé una zapatilla vieja porque no sabrá distinguirla de la nueva). Si mordisquea un objeto suyo, reaccionar inmediatamente con rigurosidad y siempre con la misma técnica.
Arrodillarse delante del cachorro, sacurdirle ligeramente por la piel del cuello repitiendo "NO".
Es posible utilizar repulsivos en pulverización que alejarán a su cachorro de los objetos o lugares prohibidos, pero tiene que tener juguetes para jugar y masticar, de goma dura, de piel de búfalo o un hueso grande de ternera. Manifiéstele su satisfacción cuando juegue con ellos.

NO SALTAR
Es una mala costumbre que causa muchos problemas el dejar que los perros nos salten encima.
Acostumbrar a su cachorro a no saltar es simple, pero conviene ser bastante firme para rehusar sus demostraciones de cariño. Una sola excepción y el resultado está comprometido. Hace falta enseñar a su cachorro que esta manifestación no le complace diciendo "NO" y cogiendo sus dos patas delanteras y rechazarle. Podrá también pararlo cuando sea más grande levantando la rodilla dándole un cachete en la nariz o pisándole ligeramente un pie. Rápidamente entenderá y se quedará delante de Vd... un poco triste. Habrá que enseñarle la forma de saludar que más le conviene a Vd., ya que es indispensable que tenga un modo de expresar su saludo.
• Dar la pata acariciándole.
• Traer su juguete y jugar con él.

ACUDIR A LA LLAMADA A diferencia de los ejercicios anteriores, que requieren un esfuerzo, la llamada del amo responde al instinto natural del cachorro.
Cuánto más pequeño y débil sea, más fácil es enseñarle a acudir a la llamada, ya que el cachorro no tiene otra atracción que la de su amo. Conviene llamarle varias veces al día, utilizando siempre la misma orden: "X al pie". Cuando esté llamando a su perro no debe nunca ir a su encuentro, ya que disminuiría su prontitud a venir hacia el amo.
Si no acude enseguida, debe analizar la situación: ¿Mi actitud le inspira confianza? ¿Le asusta?
¿El juego ha sido demasiado largo?
¿Las recompensas anteriores han sido suficientes? Actuar en consecuencia. Agáchese e incítele a venir. No correr nunca detrás de él, podría interpretar esto como un juego y quedarse fuera del alcance. Al contrario, márchese en sentido opuesto, vendrá rápidamente, molesto y desengañado por la falta de interés. Exprese su alegría en cada encuentro, lo mismo si ha tardado mucho en venir.
Si se empieza este ejercicio un poco tarde, 5 ó 6 meses, su cachorro no acudirá espontáneamente. Hágase ayudar por una persona que deberá lanzar sobre el trasero del perro (sin que se dé cuenta) una cadena. Con esta estratagema se quebranta la convicción del perro que puede escaparse de su llamada y persuadirle que existe un riesgo a quedarse alejado de Vd. Normalmente acudirá a la llamada siguiente, con el solo ruido de la cadena.
Cuidado, no debe nunca olvidar que el cachorro tiene que conservar la confianza en su amo, el aprendizaje debe ser una fiesta, un juego.

MENDIGAR
Si su cachorro mendiga, conviene pretender no darse cuenta y si se vuelve realmente insistente, ponerle en su sitio con un "NO" severo, acompañado de un golpe sobre la mesa o la silla. Una sola negligencia de su parte y tendrá que empezar de nuevo. Vigile que sus amigos no propongan golosinas a su perro. Cuando Ud. esté comiendo, exíjale que se quede acostado en su sitio.

EL ANDAR CON CORREA
Es uno de los primeros ejercicios prácticos de la educación del perro. Cuanto más pronto lo aprenda mejor será. Se debe convencer al cachorro que el collar y la correa no tiran de él si no que es él mismo quien provoca la resistencia. Es importante que entienda este matiz.
En un principio bastará un collar de cuero o cadena. Es recomendable ponerle el collar unas horas al día para que se acostumbre. Si intenta quitárselo, hay que interesarle por otra cosa. Cuando ya esté acostumbrado, ponerle la correa (cuero suave de 1,50 m. a 2 m.) escoja un recorrido bien conocido, coja la correa con la mano izquierda y manténgale siempre en este mismo lado, háblele, y déjese llevar por él.
En el momento en que esté acostumbrado a la correa, empezar a dirigirle tirando de manera suave y rápida, dando pequeños golpes sobre su muslo izquierdo. El mejor educador es el que alcanza su meta con el mínimo de fuerza. Si se resiste mucho, puede que tenga miedo. No intente razonar hablándole suavemente, ni tranquilizarle con una caricia, entendería que está satisfecho y seguiría con el mismo comportamiento.
No le deje tirar demasiado, ni jugar con la correa. Utilice una correa extensible (enrollable). Déjele coger bastante espacio y después párele bruscamente regañándole. Si por el contrario se queda parado, abra el mecanismo de la correa y ande hacia delante sin prestarle atención, no tardará en alcanzarle. Todos los perros, un día u otro, tendrán que viajar en coche. Tiene que pasar por esta experiencia muy temprano para evitar, más tarde, los vómitos. Las asociaciones, tienen un papel importante en la mente del joven perro conviene hacer del viaje en coche un acontecimiento agradable; no dedique los viajes exclusivamente a las visitas al veterinario. Para esto acostumbrar a su perro al coche con trayectos cortos, seguidos de un paseo o de un juego para que asocie la idea del coche con el placer. Para los primeros viajes largos, es preferible que su perro esté en ayunas. Si todo transcurre bien, aumente progresivamente el tiempo del viaje. Si a pesar de estas precauciones su perro no aguanta el coche, consulte a su veterinario que le recetará sedantes para calmar su mal estar. Gracias a las anteriores precauciones o los sedantes se irá acostumbrando a los viajes.
Tenga cuidado de no dejar nunca a su perro dentro de un coche cerrado y expuesto al sol, porque podría ahogarse rápidamente y sobre todo sufrir una congestión mortal por causa de la at mósfera cerrada y supercalenta da. Piense también que estandt sólo el animal puede destroza sus sillones y tapicerías si lo ex citan otros perros o el paso di personas ajenas.

QUEDARSE SOLO
Es a menudo necesario dejarl solo y debemos acostumbrar! lo antes posible sin ceder a su lloros. No haga caso de sus gri tos y gemidos, no debe acercar se a él. Empiece el ejercicio di ciendo "X Quieto", aléjese observe, vuelva hacia él, si se h; portado bien durante 15 ó 21 minutos, felicitándole o jugandi con él. Reanudar el ejercicio de jándole un poco más de tiempí cada vez. En el caso de llanto o ladridos ejerza un castigo in mediato. Precipítese en la habi tación donde se encuentra el ca chorro y cerrar dando un porta zo, cojerle por la piel del cuell< y cerrarle la boca con un "NO severo. Repetir el ejercicio tan tas veces como sea necesario.

LOS JUEGOS
Un perrito es turbulento y es( es normal. Además debe Vd utilizar esta tendencia al juegc para ir favoreciendo el desarro lio físico y psíquico de su pern y para que el animal le tome ca riño. De este modo, jugandc con la pelota, el perro hace ejer cicio pero también aprende a re gresar hacia Vd. con la pelota.
No cansarlo demasiado con unos ejercicios muy prolongados. Hay que saber parar el juego en los primeros indicios de cansancio del animal. Cuidado con la elección de los objetos destinados al juego. Evite Ud. darle una vieja zapatilla "para que se haga los dientes", si no quiere que un día destroce los calcetines o el calzado impregnado con su olor personal.
Sepa que un cachorro muerde y tira de todo los tejidos y cordones que encuentre a su alcance. Ojo con las cortinas, los visillos, los manteles en las mesas y los cables eléctricos conectados que estuviesen a su alcance. Enseñe también a sus hijos a comportarse con calma y suavidad con su perro para que se establezca entre ellos una buena relación.
Sin embargo, evite los accidentes (rarísimos por suerte) que pueden acontecer y para ello prohiba que se moleste al perro cuando duerme y sobre todo cuando esté comiendo. Haga participar a sus hijos en la educación y el adiestramiento del perro. Muchas veces quedará sorprendido por la docilidad del perro para con los niños.

 

Razas de perros

Mundo del perro

Adiestramiento canino

Criaderos perros

We have 7 guests online